Postura
La postura es la forma en que tu cuerpo se organiza y se adapta a lo largo del día al estar de pie,
sentado, caminar o realizar actividades cotidianas. No se trata solo de “pararse derecho”,
sino de cómo músculos, articulaciones y sistema nervioso trabajan en conjunto para mantener el equilibrio
y el movimiento.
En Dolorfin entendemos la postura como un reflejo del funcionamiento global del cuerpo, no como
una posición forzada que deba sostenerse con tensión.
La postura es el resultado de múltiples factores:
- Hábitos diarios
- Nivel de actividad física
- Estrés
- Movilidad articular
- Fuerza y equilibrio muscular
- Adaptaciones del cuerpo a lo largo del tiempo
Por eso, una postura no cambia solo “corrigiéndola”, sino entendiendo por qué el cuerpo se acomoda de cierta manera.
Cuando el cuerpo permanece en posturas sostenidas o desbalanceadas, puede generar compensaciones. Estas compensaciones no siempre causan molestias de inmediato, pero con el tiempo pueden reflejarse como:
- Tensión en cuello y hombros
- Molestias en espalda media o baja
- Sensación de rigidez
- Cansancio corporal frecuente
- Menor eficiencia en el movimiento
La postura es una señal de cómo el cuerpo está gestionando las cargas del día a día.
La columna vertebral está diseñada para moverse y adaptarse, no para permanecer rígida.
Cuando la postura se vuelve sostenida o limitada, la columna puede perder movilidad en
ciertas zonas y sobrecargar otras.
Esto puede influir en:
- Distribución del peso corporal
- Movimiento articular
- Activación muscular
- Respuesta del sistema nervioso
Por eso, evaluar la postura implica observar cómo se mueve el cuerpo, no solo cómo se ve.
Algunos factores comunes que pueden modificar la postura son:
- Uso prolongado de pantallas
- Trabajo sedentario
- Estrés físico o emocional
- Falta de pausas activas
- Movimientos repetitivos
- Lesiones previas
El cuerpo se adapta a lo que vive todos los días.
La quiropráctica se enfoca en la función de la columna y su relación con el sistema
nervioso. En Dolorfin, la postura se evalúa como parte de una valoración clínica integral,
donde observamos cómo se organiza el cuerpo en reposo y en movimiento.
El abordaje puede incluir:
- Evaluación postural y de movilidad
- Identificación de zonas con restricción o sobrecarga
- Ajustes quiroprácticos orientados a mejorar la movilidad articular
- Educación postural y hábitos diarios
- Acompañamiento progresivo
La evidencia científica ha descrito cómo ciertos patrones posturales sostenidos, como la postura de cabeza adelantada, pueden influir en la carga de la columna y en la función neuromuscular, reforzando la importancia de una evaluación adecuada y no solo de correcciones aisladas.
Te sugerimos una valoración si:
- Pasas muchas horas sentado o frente a pantallas
- Sientes tensión frecuente en cuello, hombros o espalda
- Te notas rígido al final del día
- Has tenido lesiones previas
- Buscas prevenir molestias a largo plazo
